Garrapiñadas
5.10.15
Creo que siguen pasando los años y uno jamás se olvida de ese sentimiento que transformado en ese instante, suspiraba amor. Que lindo que es, incomparable y sublime. El éxtasis de mi ser. Y me refiero amar. Amar las pequeñas cosas que nos da la vida, amar al ser que brinda energía, protegiéndonos de lo oscuro e iluminándonos para llegar al corazón y así, jamás irse. Y estoy de acuerdo que se construye, pero también se quiebra y se rompe.






